MASALA DOSA

Masala-Dosa

La dosa es una especie de crepe con especias muy típica de la cocina del sur de la India. Aunque es un plato salado suele comerse como merienda y, en su lugar de origen, también como desayuno.

Si una comida subcontinental podría persuadir un carnívoro a comer una comida vegetariana, la masala dosa es la indicada. Lo que cubre el plato y la crepe finísima están hechos de lentejas y arroz, cocinados a la plancha. Lo que le da el mejor sabor es un puré de patatas cocinado con cebolla frita, ajo y una dosis de verduras y frutas que lo hacen un tanto agridulce.

Los que la probaron dicen que es delicioso y que todo mortal debería probarla al menos una vez en su vida.

Si te genera curiosidad cómo se prepara esta típica comida india, aquí te dejamos un video con la receta.

EL CHAMPÁN MÁS CARO DEL MUNDO ESTÁ EN IBIZA

CHAMPAN

Cuna de la fiesta, el disfrute y el buen vivir, Ibiza ahora también es dueña del champán más caro del mundo.

Hace unas semanas, se llevó a cabo en la isla española, la presentación de la botella de champán más cara del mundo, una botella de 3 litros (Jeroboam) decorada con oro de la marca Louis Roederer cuyo precio gira en torno a los 20 mil euros.

La presentación en sociedad la realizó el Vicepresidente Executive de la marca francesa, Michel Janneau en el club de Polo de Ibiza, ya que este deporte de élite es una de las actividades que patrocina la marca.

De las 200 botellas que se han elaborado de esta variedad para todo el mundo, 8 quedarán en España: una irá a Marbella, otra a Madrid, otra a Barcelona y las otras cinco quedarán en la isla de Ibiza.

Bajo el nombre de Cristal Orfèvre 2002, la botella ha sido diseñada por Philippe Di Meo y está cubierta de acero bañado en oro de 24 quilates, siendo su elaboración un trabajo manual en el que han participado dos maestros orfebres. Louis Roederer ofrece en este envase una cuvée única tanto por su botella como por la calidad del contenido.

Esta variedad de champán Cristal tiene una calidad excepcional con sus sabores concentrados, la fina burbuja y la textura afrutada. Esto se debe a su largo período de maduración que llevó aproximadamente diez años.

La excelente añada de 2002, se debe a que aquel fue un año con temperaturas cálidas y uniformes, que favoreció la maduración ideal de las uvas de las variedades Pinot Noir, Chardonnay criadas en madera, por lo que ha sido la elegida para vestirse con tan bello (y caro) envoltorio.

El champagne Cristal es considerado uno de los mejores del mundo. Esta modalidad alcanzó su prestigio debido a su origen en Rusia durante la época de los zares. Fue el Zar Alejandro II que quiso que para él se elaborasen unas botellas especiales que le permitieran distinguirse del resto del mundo.

De este modo, encargó que su mezcla personal se almacenara en botellas sin colorear ni ahumar y que tuvieran el fondo plano para distinguirlas de cualquier otra botella de champán.

Así que ya sabes. Si pasas por Ibiza y tienes 20 mil euros puedes comprar el champán más caro del mundo.

TENDENCIAS DE ALTA COCINA: SAL GOURMET

SAL GOURMET

La sal es probablemente el condimento más antiguo. Con ella el hombre conserva alimentos y mejora el sabor de sus platillos en todas las latitudes del mundo. Pretender que sólo existe una variedad de sal es ignorar la enorme riqueza de este elemento natural. Existen tantas variedades de sales, cada una con colores, aromas, texturas y sabores distintos, como posibilidades de aderezar nuestros platillos.

Desde hace algunos años, chefs alrededor del mundo se han empeñado en rescatar las distintas variedades de sal, provenientes de variados escenarios geográficos: montañas, costas, rocas… Estas sales, que en el mundo culinario son conocidas como “gourmet”, contienen una menor concentración de cloruro de sodio, una mayor riqueza de minerales y un mejor sabor.

Sal negra de Hawaii: También llamada Perla Negra, esta sal es recogida manualmente en la isla de Molokai. Su color negro y brillante y su textura crujiente se deben a que contiene carbón vegetal. Proporciona un sabor salado, ligeramente ahumado. Es ideal para condimentar pescados, mariscos o carnes.

Sal de Celestún: Desde tiempos prehispánicos, los mayas recogían sal de las costas yucatecas para conservar y preparar sus alimentos. La obtenían evaporando con luz solar el agua contenida en grandes charcos. Hoy día, aún es posible conseguir esta sal orgánica en tiendas gourmet de la Riviera Maya.

Sal de Colima: Utilizada por los mejores chefs, esta sal es de color blanco y puro, y no tiene olor. Se recolecta de forma completamente artesanal. Se disuelve fácilmente en los alimentos y proporciona un sabor salado muy sutil.

Sal rosa del Himalaya: Formada hace millones de años en la base de montañas, esta sal gourmet es sumamente apreciada por chefs y naturistas por su equilibrio natural. Es cien por ciento orgánica y cuenta con una alta concentración de minerales.

Sal marina de la Patagonia: Estos cristales de sal se extraen de los fondos marinos volcánicos. Se trata de un producto de gran pureza, libre de contaminación. Algunas se ahúman con maderas de la región.

PAILALÉN: UNA MEZCLA DE ASTRONOMÍA Y GASTRONOMÍA

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Ubicado a media hora de Santiago de Chile, el Observatorio y Restaurant Pailalén, en el Cajón del Maipo, es un recinto astronómico y gastronómico, ya que permite ver las estrellas y probar las maravillas de la tierra en preparaciones tradicionales de la cocina chilena.

Pailalén es una palabra en mapudungún que significa “estar tranquilo, tendido de espaldas mirando el cielo”. Este concepto es el que distingue a este emprendimiento que combina el placer de disfrutar de un paisaje privilegiado, en medio de la cordillera de la zona central, con una cocina de calidad y muy chilena.

Ubicado en el Fundo San Lorenzo, a sólo 50 kilómetros de Santiago, se abre como una alternativa ideal y mágica, tanto al público general como para eventos de empresas. La comida se combina con visitas guiadas para disfrutar del universo, además de charlas sobre astronomía.

Pailalén cuenta con un moderno telescopio MEADE de catorce pulgadas, que permite realizar estas actividades de observación para turistas y grupos de aficionados. Realmente se trata de un panorama ideal para escapar de la rutina de Santiago, en compañía de la familia, pareja o amigos.

NUEVO DESCUBRIMIENTO: LOS CUBIERTOS AFECTAN EL SABOR DE LA COMIDA

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Si alguna vez te tildaron de caprichoso por insistir en comer el postre con tu cuchara favorita, un nuevo estudio demuestra que tu comportamiento, lejos de ser un capricho, obedece a un principio del que hasta el momento se sabía poco: la comida nos sabe diferente según los cubiertos que usemos para comerla.

Tanto el tamaño como el peso, la forma y el color de los cubiertos influyen en el sabor de los alimentos, afirma un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford, en Reino Unido.

El queso, por ejemplo, tiene un sabor más salado cuando lo comemos con cuchillo en vez de con tenedor, mientras que el yogur es más sabroso cuando lo comemos con una cuchara blanca de plástico, según revelan los experimentos llevados a cabo por los científicos de Oxford.

El estudio publicado en la revista especializada Flavour concluye que nuestro cerebro emite juicios sobre los alimentos mucho antes de que nos los llevemos a la boca.

Los investigadores notaron que  el peso de los cubiertos también influye en el sabor. Por ejemplo, la comida sabe más dulce cuando la probamos con una cuchara más pequeña, que asociamos normalmente con la ingesta de postres.

Así que la próxima vez que un plato te sepa desabrido, antes de criticar al cocinero o echarle kilos de sal, ¡prueba cambiar de cubiertos!

LAS 5 COMIDAS MÁS LUJOSAS Y CARAS DEL MUNDO

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Te invitamos a conocer los alimentos más exclusivos del planeta. No son sólo los más caros sino que, además de ser exquisitos y extravagantes, son muy difíciles de conseguir, lo que los hace exóticos y muy valiosos.

1. Caviar Almas. Hay distintos tipos de caviar, pero este es el más caro de todos los que existen en la tierra. Es el caviar Almas que, en ruso, significa “diamante”. Proviene del pez esturión Beluga albino del Mar Caspio, y sus huevas se distinguen por tener un color sorprendentemente claro. Hasta su packaging es asombroso: se vende en latas de oro de 24 kilates. Se consigue en Londres, Inglaterra, y su precio ronda entre los 16 mil y los 25 mil dólares americanos por kilo.

2. Hongos Matsutake. De origen japonés, es un hongo que crece al pie de los pinos y se alimenta de materiales del piso forestal y de las hojas que caen. Son difíciles de cosechar y se producen menos de mil toneladas al año en todo el mundo. Entre más fuerte es su aroma, mejor calidad y más alto es su precio. Menos de medio kilo cuesta 2 mil dólares. Son muy apreciados, ya que siempre fueron asociados a la longevidad.

3. Sandía Densuke Black. Es una fruta que crece en la isla japonesa Hokkaido y se producen apenas 10 mil unidades al año. Como su nombre lo dice, es una sandía negra porque su cáscara es de dicho color, sin rayas y muy gruesa; por dentro es de color rosa y tiene mucho jugo. Regalar una de estas frutas es muestra de respeto y, claro, de alto poder adquisitivo, ya que una sola cuesta alrededor de 250 dólares.

4. Un omelette de mil dólares. ¿Pensabas que un omelette se hacía solamente con un par de huevos y un poco de queso? En el restaurante Parker Meridien de Nueva York son pocos los que se atreven a pedir lo mejor del menú: un delicioso omelette que tiene como ingredientes seis huevos, caviar Sevruga y una langosta entera. Aún más increíble es su precio, ya que cuesta ni más ni menos que mil dólares. Claro que el lugar donde lo realizan es súper exclusivo.

5. Nuez Macadamia. Es la más cara del mundo y proviene del árbol de macadamia, que produce el fruto después de casi 10 años, en condiciones climáticas muy particulares. Necesita que llueva constantemente y que el suelo sea súper fértil. El costo de un kilo de este producto supera fácilmente los 3 mil dólares.

VIVINO: LA APP PARA LOS AMANTES DEL VINO

Imagina la escena: estás compartiendo una botella de vino que te fascina con un amigo, te vas a casa, despiertas el día siguiente y quieres saber qué vino tomaste la noche anterior. Le llamas a tu amigo, pero resulta que él tampoco se acuerda del nombre. Para tu mala suerte tiró la botella, y ahora rastrear la etiqueta es una misión casi imposible. ¿Te suena familiar?

Con la app Vivino esto no debería volverte a pasar. Ahora, cuando pruebes un vino que te guste, simplemente abre la app, toma con tu celular una foto de la etiqueta y guárdala en una lista de tus vinos favoritos. Puedes darles una calificación (de 1 a 5 estrellas), clasificarlos según su precio, conocer datos suyos como cuál es su tipo de uva, qué sabor tiene y dónde se produce y leer comentarios hechos por sommeliers.

Por si fuera poco, la app puede rastrear tu ubicación y decirte cuáles son los sitios (tiendas, restaurantes y bares) más cercanos a ti donde se vende vino, y hasta cuáles etiquetas pueden ofrecerte. ¡Un auténtico paraíso para los amantes de este licor!

Descarga la app aquí. http://www.vivino.com/

CRONUT, LA LOCURA EN NUEVA YORK

Hijo de un francés –el croissant– y un estadounidense –el donut– acaba de nacer el cronut, el nuevo dulce que causa furor entre neoyorquinos y turistas que, ansiosos por probar lo último en repostería, hacen colas durante horas para saborear uno de esos 200 pasteles de moda que cada día se venden en la Gran Manzana.

En una pastelería del barrio del SoHo, el chef francés Dominique Ansel unió dos de los productos más importantes de la pastelería en una pequeña y delicada creación, fabricada con una masa laminada similar a la del croissant, pero rellena de crema y recubierta con una capa crujiente y glaseada.

“Mi equipo quería comer donuts, pero, al crecer en Francia, nunca he comido ni he hecho muchos donuts. Así que tomé algo que sí conocía, el croissant, y traté de modificarlo en un donut”, explicó este chef repostero, quien dice estar sorprendido por la fascinación que ha generado su producto. Aunque solo se pueden comprar dos cronuts por persona, estos pastelitos, que se venden a diario por cinco dólares cada uno, se agotan en poco más de una hora, pues decenas de personas hacen cola desde la madrugada para comprarlos.

El éxito de este bizcocho ha impulsado otros emprendimientos: algunos clientes han empezado a revender los cronuts a través de Internet con precios que oscilan entre 15 y 40 dólares.