Tener una piel divina no implica necesariamente gastar fortunas en cremas y centros de belleza. Aquí te contamos algunos tratamientos caseros, naturales y low cost que puedes hacer en un momento en tu casa.

Exfoliación

Este secreto viene de nuestras madres. Mezcla limón y azúcar y masajea esta pasta por tu rostro en forma de círculos. Este procedimiento va a dejar tu piel suave, aclarar las manchas, afinar la piel engrosada y prevenir los puntos negros. El azúcar es un exfoliante ideal para la piel, y el limón un astringente natural

Nutrición e hidratación

Luego de la exfoliación, puedes aplicarte una crema de yogurt (natural) con levadura de cerveza (fresca). Deja esta crema sobre tu rostro 15 a 20 minutos, luego lava tu piel con agua fría. Vas a lograr una piel nutrida e hidratada, además la levadura de cerveza ayuda a combatir infecciones.

Lifting al instante

Si lo que buscas en tensar tu piel, en vez de la crema de yogurt y levadura, pincela tu rostro con clara de huevo. Déjala actuar 15 minutos y enjuaga con agua fría. El efecto es temporal, por lo que es ideal para cuando tengas un evento.

Bolsas de los ojos

Este truco también lo hacían nuestras madres. Para eliminar las bolsas, nada mejor que aplicar durante quince minutos sobre tus ojos algodones embebidos en te de manzanilla frío. Aprovecha este tiempo para ponerte una mascarilla en el rostro y relajarte.

Manos más suaves

Además del rostro, las manos son nuestra carta de presentación. Para tener una piel suave, exfólialas con la mezcla de limón y azúcar y luego aplica aceite de oliva por toda la piel y las cutículas. Sin quitar el aceite, ponte unos guantes descartables y duerme con ellos. A la mañana tu piel mostrará un increíble cambio.

Con todos estos consejos, ya no tienes excusas para no estar divina.