Para los amantes de café, les proponemos esta deliciosa bebida que incorpora whisky, creando un exquisito sabor. Según cuenta la leyenda, el café irlandés fue inventado por el cocinero Joe Sheridan en Shannon, al oeste de Irlanda. El chef trabajaba en el aeropuerto local y una noche fría de invierno agregó whisky al café para calentar a los pasajeros. Estos, quedaron maravillados con el sabor y enseguida comenzaron a preguntar qué era lo que estaban sirviendo. Sheridan contestó sin dudarlo “café irlandés”.

¿Qué se necesita? Cuatro partes de café caliente, una parte y media de whisky, una cucharadita de azúcar morena y crema batida.

¿Cómo se prepara? Combinar el whisky con el azúcar y el café caliente en una taza y revolver hasta disolver. Agregar la crema batida por encima y listo. ¡Así de simple!