Existen en el mundo un sinfín de variantes de la sopa. Desde un simple caldo hasta aquellas que incluyen los productos más refinados que nos da la naturaleza, como los langostinos o el aguacate.

Pero existe un plato típico de México que ha sabido ser original si hablamos de sopas. Se trata de la sopa azteca, también conocida como sopa de tortilla. Un platillo bien tradicional elaborado con uno de los productos más consumidos en el país: las tortillas de maíz. Esta se combina con un caldo de tomates y suele acompañarse con chicharrón, aguacate, queso y crema, aunque cada región tiene su propia variante.

¡Te dejamos la receta!

Ingredientes: Tres tomates rojos cortados en cubos, un diente de ajo picado, media cebolla picada, dos cucharadas de aceite de oliva, sal y pimienta a gusto, un litro de caldo de pollo, cuatro ramas de epazote o cilantro, diez tortillas de maíz fritas cortadas en tiras, un chile chipotle picado, 250 gramos de queso mozarela cortado en cubos, 250 gramos de nata, 50 gramos de chicharrón y un aguacate maduro.

Preparación: Freír la cebolla picada en las dos cucharadas de aceite hasta que este transparente y agregar el ajo y el tomate. Cocinar hasta que el tomate cambie de color, licuar la preparación y volver al fuego. Añadir el caldo de pollo, el epazote o cilantro y el chile chipotle.

Agregar sal y pimienta a gusto y dejar hervir unos cinco minutos para que las hiervas suelten todo su sabor.

Por otro lado vamos a freír en unas seis cucharadas de aceite las tortillas ya cortadas en tiras hasta que queden doradas y dejar reposar sobre papel de cocina para que escurra el aceite sobrante.

Por último, servir en un tazón de la siguiente manera: primero poner las tortillas fritas, luego el caldo de tomates, el queso en cubitos y la crema. Para finalizar, adornar con una rebanada de aguacate.