La actriz y modelo colombiana es fanática de los postres y el azúcar. Pero en lugar de ceder constantemente a sus antojos altos en calorías, Sofía posee un gran truco para mantener su tentación bajo control: Lleva lollipops en su bolso para darse un gustito dulce después de cada comida.

“Es mejor que pedir un tiramisú, que es lo que realmente quiero hacer”, confesó recientemente ante la prensa. Y es cierto. Un postre de restaurante puede contener hasta 950 calorías, mientras que estas golosinas solo tienen 100. ¡Qué gran secreto!