Salir a trabajar, costearnos nuestros caprichos y necesidades, darle prioridad a la preparación académica, triunfar profesionalmente, hacernos cargo de la familia, contar con metas personales… estas actividades se han vuelto cada vez más comunes entre las mujeres haciendo que nos sintamos completas en todos los aspectos ¿o no?

Mientras más plenas e independientes nos sintamos, la factura en el plano amoroso se eleva ya que por alguna razón esto nos complica la afinidad con una pareja.

No diré que siempre he vivido con esta mentalidad, por el contrario, cuando de adolescente me preguntaban mi meta en la vida siempre contesté casarme y tener hijos. Cursé la universidad sin estar segura de para qué pues ya me veía en casa horneando pastelitos y esperando a mi esposo cada noche. Y sí, me casé solo para darme cuenta que al menos en mí, el amor de pareja no era un destino sino una de las tantas partes que complementan una vida.

Si me preguntas qué es lo que deseo ahora, con toda seguridad te puedo decir que realizarme como mujer en todos los aspectos posibles, ahora recurso una carrera sabiendo profesionalmente hacia dónde me quiero dirigir.

Me hago cargo de mi hijo y me hago cargo de nuestras necesidades económicas.Hace 10 años jamás hubiera pensado que el amor de pareja no sería mi prioridad, no estaría ni siquiera entre mi top 3. Y es que aunque lo desee es muy difícil cuando eres una mujer independiente encontrar alguien que te llene o viceversa.

Quizá porque con la experiencia nos volvemos más cautelosas, quizá porque buscamos otras características muy diferentes al amor dependiente, al amor controlador el cual lamentablemente es mucho más común de lo que pensamos.

Por lo regular entramos al campo romántico y el compromiso de una manera muy inmadura, dejándonos llevar por sentimientos intensos pero fugaces y en una etapa donde aún no nos hemos construido por completo. Por lo tanto, entre las carencias que tenemos (porque aún nos falta vivir) entran esas relaciones problemáticas, absorbentes o insípidas.

¿Qué pasa entonces cuando eres una mujer independiente y completa?

Fácil, buscas alguien en el mismo canal que tú y es aquí donde se complica un poco la tarea porque necesita ser alguien que haya pasado por la misma transición, que valore el mismo esfuerzo, difícil pero no es imposible… ahora sí que incluso en esta etapa sabemos que no somos víctimas, que el amor no es un destino, que éste complementa nuestro sentir pero mientras llega podemos construirnos de otra manera ¿no crees?