Un clásico postre renovado, para darle ese toque de sofisticación.

¿Qué se necesita? Un pote de leche condensada, medio litro de leche, tres huevos, dos cucharadas de café soluble, un pote de queso mascarpone y dos cucharadas de azúcar.

¿Cómo se prepara? Mezclar los huevos con la leche condensada y la leche. Incorporar una cucharada de café y verter en moldes individuales de flan ya acaramelado (también puedes hacerlo en un solo molde grande). Colocar los moldes en una placa con agua y llevar a horno por 25 minutos. Por otra parte, mezclar el mascarpone con el azúcar y una cucharada de café. Puedes agregarle esencia de vainilla o canela si lo deseas. Servir los flanes con un copo de crema de mascarpone y decorar con una hojita de menta. ¡Que lo disfrutes!