Un gustito bien dulce, ideal para la hora del té. Un postre super sofisticado para deslumbrar, pero muy fácil de preparar.

¿Cómo se hace? Comprar masa hojaldrada y cortar círculos de tamaño mediano. Colocar en una placa enmantecada y hornear. Una vez fríos cubrir con hilos de caramelo. Para el relleno, derretir el chocolate junto a la leche e incorporar queso crema, azúcar y un sobrecito de gelatina fundida en un poco de agua. Verter la mezcla en una placa y llevar a la nevera. Cuando haya solidificado, cortar círculos del mismo tamaño del hojaldre y pegar una capa de masa de cada lado con un poco de crema. Decorar los bordes con chocolate rallado.

¿Cómo es su sabor? Intenso y super dulce.

¿Con qué se acompaña? Uvas verdes caramelizadas y con un toquecito de coñac.