Quizás alguna vez te hayas sorprendido al escuchar una animada conversación en el cuarto de tu hijo, y al abrir la puerta descubriste que estaba él solo. ¿Con quién estaba hablando? ¡Seguramente con su amigo imaginario!

De acuerdo a un estudio realizado por la Universidad de Oregon, antes de llegar a los siete años aproximadamente, el 37% de los niños crea un amigo imaginario. Y éstos vienen en todo tipo de formas y colores: pueden ser criaturas humanas, animales o de fantasía, y pueden aparecer solos o en grupo.

Sorprendentemente, los amigos imaginarios no necesariamente desaparecen cuando termina la infancia. Un estudio que examinó los diarios íntimos de adolescentes, llegó a la conclusión de que las adolescentes socialmente competentes y creativas eran más propensas a crear una amiga imaginaria, y que este tipo de amiga no era un sustituto de las relaciones con personas reales.

Por qué los niños tienen amigos imaginarios

Quizás lo primero que pienses es que los niños con amigos imaginarios pueden ser solitarios o tener problemas sociales, pero no es lo que han encontrado los investigadores. De hecho, en comparación con aquellos que no los tienen, los niños con amigos imaginarios tienden a ser menos tímidos, ríen más con sus compañeros y les va mejor en las tareas que implican el uso de la imaginación.

Los hijos mayores, los hijos únicos y los niños que no ven mucha televisión son más propensos a crear un amigo imaginario. Y tener un amigo imaginario no es evidencia de que el niño esté preocupado. Sin embargo, los amigos imaginarios pueden ser una fuente de consuelo cuando un niño está pasando por dificultades. Hay muchos casos de niños que inventan amigos imaginarios para hacer frente a experiencias traumáticas.

A nivel general, los niños usan a sus amigos imaginarios para culparlos de su mal comportamiento en un intento de evitar que te enojes con ellos. Los amigos imaginarios también pueden ayudar a los niños a hacer frente a sus temores, explorar ideas y mejorar su autoestima.

Cómo reaccionar ante el amigo imaginario de tu hijo

Si tu hijo tiene un amigo imaginario, ¡relájate y disfruta! Hazle preguntas para averiguar más sobre su amigo; esto te ayudará a descubrir los intereses, deseos, temores o preocupaciones de tu hijo. ¡E incluso puede que desees anotar sus adorables respuestas como un recuerdo encantador de esa etapa de su vida!