El polvo bronceador es uno de esos productos de belleza que hoy en día debe ser considerado un must have, pues con un poco de este producto estrella podrás darle un nuevo giro a la apariencia de tu rostro, haciéndolo ver saludable y con un tono envidiable sin tener que exponerte al sol. Es por ello que si todavía no estás convencida de agregarlo a tu rutina de maquillaje porque no lo sabes utilizar, hoy te traemos un paso a paso para que aprendas a utilizarlo. ¡Toma nota!

Escoger el tono ideal

Lo ideal es optar por un polvo bronceador que sea dos tonos más oscuros que tu color de piel, pues si bien la idea es generar el color tostado, este debe ser lo más sutil posible para que parezca natural.

Preparar tu piel

Ya sabes que una piel limpia e hidratada es el lienzo perfecto para cualquier maquillaje, así que no olvides este paso antes de aplicar tu polvo bronceador. Espera por lo menos unos diez minutos después de colocarte la crema hidratante para comenzar a maquillarte.

Aplicar la base

Para que el polvo bronceador resalte, debes usar una base que sea un tono más oscuro que tu piel, así obtendrás el efecto de bronceado que deseas. Si te parece que tu piel va a quedar muy oscura, crea un tono intermedio mezclando una base un tono más oscuro y un tono más claro que tu color natural.

Usar el pincel adecuado

Para aplicar el polvo bronceador lo ideal es utilizar un pincel de tamaño medio. Este te ayudará a aplicar la cantidad correcta de polvo y a difuminarla.

Aplicación del polvo bronceador

Para que el polvo bronceador se luzca bien debes aplicarlo en forma de “3” en los laterales de tu rostro. Esto quiere decir que el polvo debe estar ubicado en la parte superior de la frente, luego bajar a las mejillas y terminar en la mandíbula hasta alcanzar la parte anterior de la barbilla, y si lo deseas puedes utilizar un poco en la nariz. Para finalizar debes difuminarlo hacia el cuello.

Aplicación de polvo translúcido

Sella todo el maquillaje con un poco de polvo tránslucido. El resto de los colores del maquillaje pueden ser sutiles o fuertes (dependiendo de tu gusto) pues con el polvo bronceador ya tienes el tono ideal para lucir cualquier tipo de maquillaje.