Una antigua posada para peregrinos junto a un convento franciscano situado en la ciudad de Módena es el lugar que alberga a la Osteria Francescana, el mejor restaurante de Italia.

Su dueño y chef, Massimo Bottura ha sabido conjugar la tradición y la vanguardia de una manera sin igual. Productos típicos y de primera calidad son utilizados en la cocina de este restaurant para realizar los más maravillosos experimentos culinarios. Y es que él y todo su equipo de cocineros, tienen que ponerse el guardapolvo blanco y oficiar de físico-químicos a la hora de armar los platos.

Estallidos de textura y sabor son la impronta de la cocina de Osteria Francescana y cada plato es básicamente una obra de arte a nivel visual y sensorial, pues Bottura ha encontrado inspiración en los sabores que marcaron su infancia, para fusionarlos con las técnicas más innovadoras del ámbito culinario.

Entre sus platos más solicitados están la espuma de mortadela, pan crocante y piñones picados, la sopa fría de patatas con nieve de remolachas, el cochinillo lacado con el mejor vinagre balsámico del mundo, pues este aderezo se inventó en esta zona de Italia o el civet de liebre.

Osteria Francescana es un restaurant imperdible para todos aquellos comensales aventureros que disfrutan de probar platos de vanguardia y desean experimentar un encuentro multisensorial con la comida.