Nada se opone a la noche es la nueva novela de la escritora francesa Delphine de Vigan, basada en su propia historia de vida.

Habiendo encontrado a su madre Lucile muerta en oscuras circunstancias, Delphine se propone reconstruir la vida de la fallecida. Como punto de partida para su investigación, cuenta con montones de fotografías, los relatos de su abuelo George grabados en cintas, videos de vacaciones familiares y conversaciones con sus hermanos.

Se trata de una impresionante crónica familiar pero, además, de una reflexión acerca de la verdad de la escritura. Entre estas páginas se reflejan el París de las décadas del cincuenta, sesenta y setenta, y a lo largo de este viaje en el tiempo, comienzan a salir a la luz secretos oscuros sobre el pasado de la familia y la infancia de la narradora. Porque, para Delphine de Vigan, escribir sobre su madre es cerrar heridas abiertas mucho tiempo atrás: “Escribo sobre Lucile con mis ojos de niña que creció demasiado deprisa, escribo ese misterio que siempre fue ella para mí, a la vez tan presente y tan lejana; ella, que desde que cumplí diez años, nunca más me cogió entre sus brazos”.