Bogotá, 16 feb (EFE).- Un grupo de modelos transexuales, travestis y transformistas tomaron hoy de nuevo, como ya es costumbre, las pasarelas de la Semana de la Moda de Bogotá en uno de los desfiles que reúne más adeptos y curiosos en esta feria.

El desfile, conocido como Bogotrans, se ha convertido en una cita obligada, y esperada, de la mayor feria de la moda bogotana, en la que se muestran las tendencias del colectivo para la temporada de otoño e invierno.

“Es una muestra de inclusión, un mensaje claro que las mujeres transexuales pueden estar en cualquier espacio, como es este de la moda, en los que tradicionalmente nunca se les había abierto a su participación”, manifestó a Efe Tatiana Piñeros, la transexual que asumió la Secretaria de Inclusión Social en el gabinete de la Alcaldía de Bogotá.

Sin huir de los clichés que envuelven al colectivo, las modelos, fuertemente maquilladas, lucieron los diseños rompedores de Salim Kadamani, zapatos con tacones pronunciados y pelucas de un negro metalizado.

“Al principio (Bogotrans) se veía con más morbo,la gente se imaginaba que iban a salir modelos alocadísimas y venían solamente por eso; pero poco a poco, con los años, se han ido dando cuenta que son modelos como cualquier otra mujer”, explicó Piñeros.

Descaradas, insolentes y con los rasgos faciales muy marcados, las participantes desfilaron ante compradores y curiosos con diseños de colores fríos y opacos, mostrando sus largas piernas y con vestidos y faldas holgadas en la zona de la cadera.

Con la celebración de este desfile en el marco de la IV edición de la Semana de la Moda de Bogotá, un evento patrocinado por la Secretaria de Desarrollo Económico de la Alcaldía bogotana, la capital colombiana se erige como una de los pioneras en la inclusión de este colectivo, que suele estar estigmatizado socialmente.

“Bogotá tiene una política pública pionera, ha dado muestras de inclusión verdadera, y desde la institución se ha comprometido con las personas transexuales para que se vayan introduciendo en diferentes espacios; la moda es uno de ellos, pero también en la administración pública, donde ya hay mujeres transexuales trabajando”, manifestó la Secretaria de Inclusión Social.

“Que haya una política pública ayuda al reconocimiento de las personas LGTB (Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales), ya que por lo menos saben que tienen derechos y herramientas en caso de discriminación”, señaló Piñeros.

Pese a las avanzadas políticas públicas en materia de derechos del colectivo que se realizan en Bogotá, Tatiana Piñeros reconoció que la política debe extenderse a toda la ciudad: “no es lo mismo ser LGTB en Chapinero o en Usaquén que serlo en Ciudad Bolívar”.

Enmarcado dentro del Salón Futuro de la feria colombiana, a parte de su objetivo rompedor, Bogotrans también es un escaparate para los jóvenes diseñadores salidos de la Fundación Universitaria del Área Andina, autores del vestuario que lucen las modelos.