¿Cómo saber cuándo tienes depresión? ¿Cuál es la delgada línea que separa una simple tristeza pasajera de algo más profundo y complicado como esta enfermedad?

Aprende a reconocer la depresión, en ti o en otras personas, observando estas actitudes.

Lucen cansadas

Sentirte constantemente cansada es una señal de alerta, sobre todo si estás durmiendo lo suficiente. Entonces, si te has sentido así últimamente, quizás no se trate de cansancio real, sino de un signo temprano de depresión.

Están irritables

Y no me refiero a las personas que ya son así por naturaleza, sino a cuando te das cuenta de que todo te molesta y te irrita, en particular cosas triviales como tener que esperar en la fila de la caja del supermercado o un embotellamiento de tráfico en la hora pico.

Les cuesta expresar sus emociones

La mayoría de las personas piensan que la depresión se asocia principalmente con una sensación de tristeza, mientras que en realidad el peor síntoma es la apatía y la indiferencia. Por eso es que si estás entrando en un estado depresivo, quizás percibas que te cuesta expresarte porque, justamente, ninguna de las cosas que solía activar tus emociones lo hace ahora.

Dejan de hacer lo que disfrutan

Esta es una de las señales más fáciles de identificar cuando alguien está deprimido pero no se da cuenta: poco a poco deja de hacer lo que le gusta. Quizás eres una apasionada del fitness  y de pronto dejas de ir al gimnasio. O eres una amante de la cocina y te das cuenta de que has estado comprando comida afuera desde hace dos semanas. Por experiencia propia sé que este es un proceso sutil, por lo que conviene prestar atención apenas empiezas a declinar invitaciones o cancelar planes y actividades.

Cambian sus hábitos alimenticios

Esta es también una señal a la que debemos prestar atención, porque suele suceder de manera sutil pero incremental. Quizás un día decides “darte un gusto” y te comes toda una barra de chocolate, luego cambias la ensalada por una hamburguesa, dejas de comer frutas como snacks y empiezas a comer galletas dulces… Cuando menos lo esperas todos tus hábitos alimenticios han cambiado y tu balanza te lo hace notar. 

Así que si te descubres haciendo una o más de estas cosas, quizás sea hora de preguntarte honestamente si no estarás sufriendo de una depresión silenciosa. ¡Solo tú con la ayuda de un profesional puedes salir de ella! Y esta vida lo vale.