Si hay alguien que sabe de lujo, es Kim Kardashian y como no podía ser de otra manera, su casa es una impresionante mansión de 4000 m2 en Beverly Hills. La casa, de inspiración toscana costó 11 millones de dólares y cuenta con sala de cine, spa, gimnasio, cancha de baloncesto y dos piscinas. Además de cinco enormes dormitorios, cuatro cuartos de baño y un cuarto de aseo. Todo con gigantescos ventanales para que no falta una gota de luz.

Junto a su pareja, el rapero Kanye West ya disfrutan de esta gigantezca vivienda mientras aguardan la llegada de su primer hijo. El paso siguiente, aparentemente, es el casamiento. ¡Cuantas novedades!