¿Nunca te pasó que piensas que no vas a salir nunca de ese pozo de tristeza? ¿O que la ansiedad te va a acompañar para siempre? A mí me ha sucedido y es una sensación que no le deseo a nadie.

La pregunta del millón es: ¿se pueden enfrentar estos trastornos? La respuesta es un rotundo SÍ…

Busca la ayuda de un profesional

Si sientes que no sabes cómo salir de tu problema, te recomiendo que busques la ayuda de un profesional en la materia. Muchísimas personas acuden a psicólogos o terapeutas y encuentran la solución a sus problemas. Y es que ellos les ayudan a identificar el origen de sus problemáticas y esto les sirve para superar la depresión y la ansiedad, dos fieles amigas.

Practica la autocompasión

Perdonarte a ti misma es una excelente estrategia para vencer a la tristeza y obtener la calma que tanto estás buscando. Además, sentir amor propio (y ser capaz de aceptar tus debilidades) es imprescindible para disfrutar de tu día a día y vivir en felicidad.

Pon límites claros

Cuando decidas decirle a alguien “NO”, mantén tu postura y deja que los demás sepan que tienes un límite. Esto es muy importante porque si no sabes negarte, los demás se aprovecharán y esto terminará por producirte serios ataques de ansiedad e inclusive llevarte a la depresión. Ya lo sabes, si no tienes las ganas, no te sientes capacitada o no te parece que puedas cumplir con lo que se te pide, un rotundo NO es la mejor solución.

Prioriza las necesidades de tu cuerpo

Una buena forma de eliminar la ansiedad y la depresión de una buena vez consiste en escuchar a tu cuerpo. Descansa lo suficiente, come de manera equilibrada y regálate algo de movimiento todos los días.

Sé honesta con tu persona

Las personas que son emocionalmente estables pueden analizar su propio comportamiento e identificar qué cosa es la que no está funcionando como si fueran espectadores de una película. ¡No es de extrañarse! Cuando se tiene conciencia del propio comportamiento, es más fácil corregirse y salir de los problemas tomando decisiones saludables. ¡Practica este hábito!

Recuerda: TODO es posible cuando te armas de determinación y te vales de la ayuda necesaria. ¡Tú puedes!