Hace algunas temporadas aparecía el encaje como un detalle, pero hoy decidió quedarse y se impone con fuerza. Hay opciones para todos los horarios y ocasiones y en un sinfín de colores, desde los clásicos negro, nude y pasteles hasta los tan de moda flúo y shocking.

¿Cómo usarlo? ¡Muy fácil! Una blusa de encaje nude se combina con un jean y también con un pantalón esmoquin o un short de pailletes. Y un top de encaje fucsia puede resultar el aliado perfecto para un pescador blanco o una falda negra de tul.

Así, los encajes invaden vestidos cortos y largos, blazers, chaquetas, faldas, shorts, pantalones e incluso monos.

Las más fashionistas se animan a llevar esta nueva tendencia de la cabeza a los pies, incluyendo accesorios de la misma textura.

Las prendas con encaje que no pueden faltar en tu guardarropas son una blusa blanca, un saco nude y un vestido negro. Son tres básicos ultra trendy, fáciles de combinar con muchísimas vestimentas.

Y a no olvidar el accesorio must: un sobre mediano blanco o negro con detalles en encajes y brillos.