Sin duda, el vestido es la prenda por excelencia del verano. Sueltos, ajustados, largos, súper cortos, lisos, con estampas… En cualquiera de sus versiones, cuando asoma el calor el vestido se convierte en nuestra vestimenta favorita ¿Cómo elegir el modelo que mejor nos sienta? Aquí te damos algunos consejos.

El largo

Este depende mucho de la edad y del estilo personal. Si tu estilo es más tradicional, utilízalo a la rodilla; si eres más atrevida, los mini serán perfectos para ti. El largo universal, ese que nos queda a la perfección a todas, es dos dedos por encima de las rodillas. La otra opción son los maxi vestidos. Y aunque seas bajita también los puedes usar, siempre y cuando lo combines con unas buenas plataformas.

El corte

Por supuesto, dependerá de tu tipo de cuerpo. Si tus caderas son más anchas que tus hombros, lo más conveniente es que optes por vestidos de corte tipo A. También te beneficiarán los escotes bote para balancear tu silueta. En cambio, si tienes mucho hombro y poca cadera, inclínate por los modelos globo o que posean frunces y pinzas en la zona de la falda. Apuesta por el escote en V y evita el strapless. Por último, si tus caderas y hombros están alineados, lo tuyo serán los vestidos bien ajustados.

Tips extra

-El mejor amigo de los vestidos son los tacos, pues nos estilizan y nos hacen unas piernas divinas.

-Si no quieres llevar un vestido muy corto pero deseas verte súper sexy, lo ideal es lucir la espalda al descubierto, aunque sea un poquito. Es un detalle que suma sensualidad.

-Para lograr un estilo arreglado y algo más formal, combinalo con un blazer. Para el día, con una chaqueta de jean o una camisa abierta; para la noche, con una campera de cuero.

-Y por último, una regla fundamental: si usás un vestido muy corto, lo ideal es que no tenga un gran escote. ¡Todo no se puede, hay que elegir!