Este delicioso plato data de la época del Imperio mongol en el sudeste de Asia, donde un hombre llamado Kudan Lal Gujral trabajaba como cocinero en un modesto restaurant. Según cuenta la historia, en el intento por complacer a sus patrones se le ocurrió cocinar el pollo en el tandoor, un horno con forma de campana, hecho de arcilla, que se calienta con maderas y es utilizado para hacer el naan, un típico pan indio sin levadura. Los comensales, al probar el pollo, descubrieron no solo que estaba delicioso, sino que su punto era perfecto: tierno por dentro y crocante por fuera.

Hoy, este plato es conocido a nivel internacional y tiene adaptaciones de todo tipo según la región. La receta clásica consiste en marinar las presas de pollo en yogur natural y una mezcla de especias conocida como garam masala, hecha con ajo, jengibre, comino, pimentón y cayena. Estos últimos le brindan el color rojo característico del pollo tandoori. También se puede utilizar cúrcuma, que le da un tono anaranjado y en algunos lugares se prepara con ciertas especias que le brindan color amarillo o verde. Además, suele ser acompañado con arroz y naan.

Tu misma lo puedes preparar en tu casa cocinando el pollo en el horno o la parrilla. ¡Sorprende a tus amigos con un delicioso viaje culinario a la India!