La niñez es una época mágica plagada de inocencia y de juegos, pero también de temores a cosas desconocidas.

Recuerdo que yo le tenía miedo a lo que pudiera salir del inodoro y me costó mucho tiempo atreverme a ir al baño sin sentir temor. Con todos los niños pasa lo mismo, existen miedos comunes a todos como los que te voy a contar ahora.

Recién nacidos hasta los 9 meses

Los recién nacidos y los bebés de hasta 9 meses sienten ansiedad y miedo cuando se separan de los brazos de sus padres y se encuentran frente a personas extrañas. Es probable que veas a un bebé llorar desconsoladamente cuando es tomado en brazos por otra persona y se calme de inmediato cuando su mamá o su papá lo toma en brazos.

Entre los 10 y los 18 meses

En esta etapa, el miedo más común en los niños es el producido por la ansiedad de la separación. Es probable que a esta edad se enojen y muestren temor cuando uno o ambos padres se marchan de la habitación. La forma de solucionar esto es asegurarle que volverán pronto y hacerlo.

Entre los 4 y los 6 años

En esta etapa ya aparecen miedos a cosas abstractas o que no existen como el temor a la oscuridad, a los fantasmas o a los monstruos. Si tu hijo tiene miedo al monstruo de su placard, por ejemplo, ayúdale a sentirse seguro colocando una lamparilla dentro o cerrando la puerta de su armario con llave.

Entre los 7 y los 12 años

En esta edad que abarca la niñez hasta la preadolescencia, los miedos se reflejan en circunstancias más reales como el temor de sufrir heridas, caídas y también a pasar por un desastre natural como un terremoto.

A medida que los pequeños crecen, es común que un miedo reemplace a otro más acorde con su edad. Por ejemplo, es normal que si tu hijo hasta los 5 años no podía dormir sin tener una luz encendida, al ser más grande pueda disfrutar de historias de monstruos y fantasmas.

Otros temores corresponden al tipo de estímulo que reciben de nuestra parte. Por ejemplo, si le advertimos que tenga cuidado al tocar al perro del vecino porque lo puede morder, el niño le tendrá miedo al perro, pero en cambio, seguramente pedirá para acariciar a un enorme oso que vio en el zoológico. No es un comportamiento extraño, es completamente normal y es un reflejo de lo que nosotros mismos le estamos enseñando.

¿Cuáles son los miedos que tienen tus hijos? Imagino que luego de leer el artículo pensarás que tu niño no es el único y que todos pasan por lo mismo a medida que crecen.