Cuando llega el final de una relación amorosa de larga o corta duración, se dice que ambos pasan por un tiempo de duelo. Si te resulta complicado pensar en una vida sin él o ella, aquí tienes algunos consejos para superar una ruptura sentimental.

Llora todo lo que puedas

Respeta tu duelo y llora todo lo que puedas hasta sentirte desahogada/o. Una vez que pasó ese trago amargo, intenta distraer tu mente con otras actividades que puedes realizar en compañía de tus amigos.

Para superar una ruptura amorosa, debes evitar todo aquello que te haga vulnerable. Por eso, no puedes permitirte volver a llorar como la primera vez, ya que es un retroceso que sólo prolongará el tiempo de recuperación.

Sí, no es fácil despejar la cabeza cuando todas las cosas te recuerdan a él o ella, así que guarda aquellos objetos, cartas o artículos que te hagan revivir pasajes de la relación. Levántate esta mañana con la decisión de no llorar más por esa persona que ya no está a tu lado. ¡Hoy será un día diferente!

Aceptar el fin de la relación

Uno de los primeros inconvenientes que deberás enfrentar después de una ruptura es volver a socializar con el mundo. La cosa empeora si ambos compartían el mismo grupo, por lo que seguramente saldrá a flote el tema en algún momento.

Un buen consejo es prepararte mentalmente para este tipo de situaciones con una respuesta sutil e inteligente. Busca la manera de desviar la conversación con tus amigos para no seguir hablando de lo que te afecta. Este tipo de interacciones pondrá a prueba tu resistencia y capacidad de autocontrol.

Sal de casa

Si bien la soledad es una gran oportunidad para encontrarte contigo y meditar en varios aspectos de la vida, durante el tiempo de duelo no es recomendable estar mucho en solitario.

¿La solución? Organízate con tus compañeros del trabajo o la universidad para salir el fin de semana y alejarte de los pensamientos que te arrastran al pasado. Recuerda que ahora eres una persona soltera y puedes hacer lo que te plazca sin rendir cuentas a nadie. Eso sí, ni se te ocurra irte de fiesta, pasarte de copas, y llamar a su número en la madrugada para reclamarle por qué terminó contigo. No busques una excusa para continuar en el mismo círculo vicioso.

Hace falta mucha voluntad para sobrellevar una carga tan pesada y cambiar de actitud para superar una ruptura.