Muchos adolescentes se preguntan si nosotros como padres nos hemos olvidado de que alguna vez fuimos adolescentes. Por supuesto que no lo olvidamos y es por eso que debemos de establecer límites claros a nuestros hijos. Establecer límites es una muestra de amor hacia nuestros adolescentes; quizás ellos no lo vean así ahora, pero cuándo sean adultos nos lo agradecerán.

¿Por qué es importante poner límites?

La adolescencia es el proceso de transición entre niño y adulto, no es fácil crecer y por eso nosotros como padres debemos ayudar a nuestro hijo en este proceso, estableciendo límites claros.

Debemos tener presente que establecer límites no significa convertirnos padres malos ni en padres que siempre responden con un “no”; poner límites se trata de situar a nuestro hijo dentro de las reglas familiares y sociales que lo ayuden a ser un buen adulto en el futuro.

Cómo establecer límites

Lo primero que debemos de tener en cuenta es la edad de nuestro adolescente, ya que no es lo mismo un límite para un adolescente de 13 que uno de 16 años.

Debemos ser razonables al establecer los límites, pero sobre todo debemos fijar límites claros por ejemplo; sobre el uso de internet y aparatos celulares debemos indicar que hasta cierta hora podrán usarlos y que después el internet se apagará, y que no pueden contestar el celular cuando estamos comiendo en familia. Son solo algunos ejemplos de los límites que podríamos ponerle al adolescente.

Consecuencias del incumplimiento de los límites

Una vez que establecimos los límites con nuestro adolescente, es importante no titubear. Como padres a veces flaqueamos por ejemplo, si ya le dijimos que no irá a la fiesta esa noche por haber incumplido una norma y lo dejamos ir, entonces no estaremos siendo claros ni firmes con las reglas establecidas.

Debemos ser coherentes y muy claros con los límites que imponemos, así como también cumplir con la penalización por el incumplimiento de las faltas cometidas ya que solo de esta manera lograremos criar adolescentes responsables.

Remarcar siempre las acciones positivas

A pesar de lo mucho que está creciendo nuestro hijo, es importante darle mensajes de aliento y palabras cariñosas. Que el haber llegado a la adolescencia no sea un límite para decirle lo mucho que lo queremos y lo orgullosos que estamos de él.

Procuremos reforzar siempre con palabras cariñosas y un abrazo cada vez que nuestro hijo haga alguna buena acción, recordemos que en la adolescencia es muy importante que nuestro hijo se sienta apreciado y amado sobre todo por nosotros que somos su familia.

Ponerle límites a un adolescente es un acto de amor, debemos procurar equilibrar la balanza entre la disciplina y el amor.