Ojalá todo fuera color de rosa y formaras una familia feliz con tu pareja y sus padres, ¡pero no! Por más que te esfuerces, ¡nada les cae bien! No son capaces de ver la adorable mujer que eres y lo bien que está su hijo a tu lado… ¿por qué será?

Las relaciones con los padres de los novios no siempre son ideales, y por eso, hoy preparamos para ti un plan de acción para que al fin te sientas bienvenida cuando los visitas y comiencen a llevarse bien contigo.

Hazlos sentir importantes

Algo que suele suceder, sobre todo con las madres de los hombres, es que se sienten destronadas de sus puestos de matriarcas. De pronto tu novio no la escucha y hace caso a tus sugerencias, ¡y no a las de ella! Imagínate cómo se debe sentir esa madre… Por eso, trata de hacerla sentir importante y necesaria en la vida de ambos. Con solo decir “tu mamá tiene razón” ¡ya te la compras!

Evalúa tu accionar

Es normal echar culpas a los demás, pero ¿y por casa cómo andamos? Tal vez tu forma de relacionarte o de reaccionar ha provocado que la situación se ponga tensa. ¿Eres la verdadera víctima? Si no estás tan segura, trata de apaciguar las cosas, ser más tolerante, no reaccionar mal a comentarios y manejar la situación de manera más inteligente.

No te pongas a su nivel

Si algo que te dicen no te gusta, responde educadamente y no te pongas como loca. Discutir o pelear no va a arreglar nada. Diles que aceptas su opinión, pero que piensas diferente. En verdad no necesitas ponerte a su nivel ni empeorar las cosas. Después de todo, ¡la que se va con tu chico eres tú!

Acepta las cosas como son

Y si ya probaste de todo para llevarte mejor con los padres de tu novio, pero no pasa nada, es momento de que aceptes que las cosas son así. Tal vez no escuches música de violines, ni los pájaros se acerquen a cantar a la ventana cuando los visitas, pero puedes elaborar una relación más sana, dejando de confrontar y aceptando las diferencias. No todas las personas somos iguales y no todos se ajustan a tus expectativas.

No es fácil llevarse bien con los futuros suegros, ¡pero no está de más intentarlo! ¿Te ha pasado alguna vez?