Dicen que cuando quieres saber cómo será una mujer físicamente en el futuro, tienes que observar a su madre, ¿tú crees que es cierto?

Aunque muchas no queramos, nos parecemos más a nuestras madres de lo que creemos, ya sea porque ha sido nuestro modelo de mujer, porque nos criamos bajo sus reglas, o por lo que sea. Tenemos mucho de nuestras madres.

Sí, las madres impactan en la forma en la que sus hijas se ven a sí mismas, y aquí te contaré cómo para que sepas cuánto estás influyendo en la autoestima de tu pequeña niña.

Modelo a seguir

Las madres tienen un gran poder y es el de ser un modelo a seguir para sus hijos. Desde pequeñas aprendimos a imitar e identificarnos con nuestras madres de formas tan poderosas que ni nos dimos cuenta.

Todo lo que veamos de nuestra madre nos afectará por el resto de la vida, y con afectar no me refiero solamente en sentido negativo, sino también positivo.

Las mujeres siempre hemos estado presionadas por la sociedad para mantener una imagen, arreglarnos, cuidarnos, entre otras cosas. Entonces, una niña que crece viendo a su madre aceptarse como se ve, teniendo una actitud positiva sobre su peso, su piel y su cuerpo, le mostrará, inconscientemente, que debe quererse a sí misma.

El ejemplo es todo

Mi madre es docente, tiene un jardín de infantes hace más de 30 años, y siempre dice que hay que educar con el ejemplo, porque los hijos ven mucho más de lo que escuchan.

Si tu hija te ve sentirte mal contigo misma, quejarte de tu imagen, llenarte de sentimientos negativos, ella repetirá esto porque, básicamente, es lo que primero conoció en cuanto a la actitud sobre una misma.

Estar atentas en la transición cambia más de lo que creemos

¿Recuerdas tu cambio de niña a mujer? Así lo solíamos llamar cuando éramos pequeñas. Bueno, entonces sabes que ese momento una se siente tan confundida con los cambios, que el apoyo de una madre es esencial y ayuda a que todo se lleve mejor.

Este es el momento en que más tenemos que estar al lado de nuestras niñas para ayudarlas, enseñarles lo valiosas y hermosas que son, ayudarlas a empezar a quererse más aunque sus cuerpos las vuelvan locas.

Así que, ya sabes, como nuestras hijas se identifican de forma no consciente con nosotras, todas las mamás debemos estar atentas a la forma en la que nos vemos a nosotras mismas y evitar problemas a futuro.

Algo bueno que podríamos hacer como mamás es enseñarles, siempre con el ejemplo, que hay que quererse más allá del cuerpo que tengamos o la ropa que podamos comprar, valorar la esencia de una misma y, sobre todas las cosas, amarse profundamente.