La infertilidad puede tener varias causas pero la consecuencia es siempre la misma: bajas o nulas posibilidades de quedar embarazada. Para muchas mujeres, ser infértil es un gran problema, las entristece y deprime, ¡y es muy razonable! Por eso, se aíslan de sus amistades y surgen los conflictos en la pareja.

En este punto, entras tú. Como amiga y mujer, tu rol es fundamental porque ella confía en ti y la vas a entender mejor que nadie. ¿Sabías que puedes disminuir el impacto emocional de la infertilidad en tu amiga de toda la vida? Estos son los consejos para lograrlo.

Ponerse en el lugar del otro

Si toda la vida fuiste deportista y un día sufres una lesión fuerte que te impide seguir entrenando, ¿cómo te sentirías? Esa misma mezcla de sensaciones, impotencia, ira y dolor es lo que está experimentando tu amiga en este momento.

Cuando la mujer pasa a ser la única de su grupo de amigas que aún no ha tenido hijos, es común que viva con angustia los encuentros sociales donde ‘solo se habla de pañales y mamaderas’. A eso se le suma, a veces, el mandato social de ‘tener que pertenecer’ o ‘tener que alegrarse’ cuando la que trae la buena noticia es otra. Estas situaciones suelen provocar un conflicto interno entre dos fuerzas en pugna: por un lado el cariño genuino hacia la amiga, hermana o prima bendecida por la maternidad y, por otro, el legítimo sentimiento de tristeza, angustia y exclusión que provocan los reiterados tratamientos fallidos.

¡S.O.S.! Soluciones, por favor

Ahora que sabes cómo se siente una mujer infértil, puedes ayudar a tu amiga. El mayor problema es que probablemente ella deje de ir a las reuniones o llamarte con frecuencia. Pero todavía quedan alternativas. Ofrécete para pasar a buscarla antes de una cena o invítala al cine por tu cuenta en vez de siempre juntarse en grupo, así lograrás un clima más íntimo.

Cuando estén tranquilas y solas, déjala hablar para que se descargue. No evites el tema como si fuera tabú ni seas muy insistente. También puedes incentivarla para que participe de los grupos de ayuda específicos formados por ginecólogos, fertilólogos y psicólogos, entre otros profesionales. Este consejo es muy útil para personas que están pasando por un tratamiento de fertilidad.

En los problemas de infertilidad, la red social suele empobrecerse e incluso, a veces, desarticularse. Los grupos de pertenencia históricos en la vida de una persona son espacios de contención, acompañamiento y generadores de confianza. Compartir e intercambiar nos puede ser de gran ayuda en este arduo camino. Sentirnos acompañados por nuestros viejos amigos en una crisis, también nos aporta una gran confianza para afrontar algo desconocido e incierto como es un tratamiento de fertilidad.

¡Tu amiga te necesita más que nunca y tú puedes ayudarla! Dale espacio y respeta sus tiempos sin dejarla sola, te lo va a agradecer.