En el noreste de Uruguay, más precisamente, en el departamento de Rocha, Cabo Polonio es un paraíso por la tranquilidad de sus playas y la sutileza de sus construcciones. Desde hace años, es uno de los balnearios más elegidos por quienes quieren descansar.

Una de sus particulares características es que la mayoría de sus viviendas no tiene energía eléctrica ni agua corriente, por lo que los ritmos y tareas de sus habitantes son marcados por la luz solar.

Su ubicación geográfica lo enfrenta a tres pequeñas islas donde reside una colonia estable de lobos marinos, llamadas La Encantada, El Islote y La Rasa.

El clima de Cabo Polonio es muy frío en invierno y muy cálido durante el verano; la estación ideal para conocerlo es la primavera, ya que las temperaturas son agradables y no superan los 25 grados.

Para conocer sus playas hay tres opciones. Se pueden caminar seis kilómetros por la costa desde la entrada del balneario, realizar el recorrido en jeeps o camiones, o llegar a caballo, los cuales se rentan en los alrededores.

Lo que comenzó siendo una pequeña aldea de pescadores, gracias de la visita estable de turistas se fue convirtiendo en un lugar donde, además de la pesca, crecieron actividades artesanales y relacionadas con el turismo. La cercanía con Valizas y Aguas Dulces, dos balnearios de mucho más fácil acceso, hace que Cabo Polonio sea un atractivo turístico que no se puede dejar de visitar.

Sus hermosas, anchas y cálidas playas durante el día y la presencia del faro, junto a los puestos de artesanías locales, hacen del lugar un sitio perfecto para pasar el día. Por la noche, el pequeño pueblo se viste de velas y faroles, que muestran su luz hasta el comienzo de la madrugada. Sin luz eléctrica ni agua corriente, pero con un paisaje único, Cabo Polonio es uno de esos sitios en el mundo que encanta y relaja a todo aquel que elige visitarlo. Y donde muchos han elegido quedarse para siempre.