Ser autocrítica, aun si te parece algo negativo, es la primera señal de que tu desempeño como mamá es bueno. Si te preocupas por lo que haces, demuestras que tu trabajo como madre es importante para ti.

Estas señales te ayudarán a entender que por más dudas que tengas, puedes relajarte, estás haciendo un trabajo excelente:

  1. Dudas.El desarrollo de tus hijos es importante para ti y te preocupa dar lo mejor de ti porque entiendes que eres responsable de su crianza.
  2. Estás exhausta. Si estás agotada o agobiada, no es porque no haces suficiente, al contrario, vas más allá de lo que tu cuerpo te permite para hacer tu trabajo.
  3. Sigues tu intuición. Sigues tu intuición y haces lo que tu conciencia te dice que es lo correcto con tus hijos.
  4. Reconoces que puedes aprender de tus hijos. Has tenido momentos en los que tu hijo te sorprende con un comentario que no esperarías de un pequeño y lo tomas como un gran aprendizaje.
  5. Tus hijos comen antes que tú. Tomas cuidado de llenar el plato de tu hijo antes que el tuyo. Puede sonar como un simple hecho usual, pero es una muestra inconfundible de amor.
  6. No comparas a tus hijos con otros. Comprendes que cada niño es único y no pueden llenar el mismo molde.
  7. Los disciplinas cuando debes. Sabes reconocer cuando tienes que intervenir y disciplinar a tu hijo cuando ha hecho algo que no está bien.
  8. Tú eres su consuelo. Tú eres la persona a la que tus hijos buscan cuando algo les afecta, esto aplica a cualquier edad y situación, desde un pequeño rasguño hasta un corazón roto.

¿Te sientes identificada con alguna de estas características? ¡Eres una mamá excelente!