No hay nada peor que llevarse mal con los vecinos, por lo tanto, será mejor que no hagas ninguna de estas 8 cosas que pueden tensar la relación. ¡Respeto ante todo!

Estacionar mal

Si hay algo feo es que un vecino te estacione el auto en la puerta de tu casa para aprovechar la sombra de tu árbol. Te lo cuento porque es algo que suele pasar en mi casa, y es bastante irritante pues le quita el lugar a los dueños de casa. Por lo tanto, ¡no lo hagas tú! Aparcar frente a tu casa es tu obligación, y si no quieres que le dé el sol o la lluvia, mejor mételo en el garaje.

Caca de perro

El excremento de tus perros en el jardín de tu vecino es un gran error. Dejar a tu perro suelto afuera para que haga sus necesidades te va a traer más de un problema, porque tienen como un radar que les hace hacer caca justo en donde no deben.

Niños desatendidos

Mandar a los niños a jugar afuera cuando en casa están algo bulliciosos no es la mejor idea, y menos en la hora de la siesta.

Fiesta desorganizada

Una fiesta de adultos, en donde todos están adentro, con música suave y un rico catering no le hace mal a nadie, pero cuando la fiesta se traslada al jardín hasta altas horas de la noche, con música fuerte y algún que otro invitado con copas de más, es un verdadero martirio. ¿Alguna vez te pasó?

Poco mantenimiento exterior

Una casa descuidada da un mal aspecto al vecindario. A nadie le gusta vivir al lado de quien nunca corta el césped ni barre las hojas. Así que si quieres llevarte bien con tus vecinos, sacude la modorra y cuida el exterior de tu casa.

Decoración de fiestas extrema

¿Eres fanática de decorar la casa para Navidad? Las miles de luces afuera quedan hermosas, pero la verdad que molestan a los vecinos con su resplandor, además de que atraen visitantes que se paran en la puerta para admirar tu creación. Y ni se te ocurra acompañar la decoración con música, ¡tus vecinos te odiarán!

Peleas públicas

Nunca se elige el momento ni el lugar para discutir con tu pareja, pero por lo menos debes tener la delicadeza de no hacerlo a los gritos o cerca de una ventana abierta. Lo que debería ser privado se hace público solo por imprudencia e impulsos, algo que deberías cuidar. No querrás que te conozcan en el vecindario como “la loca gritona”, ¿verdad?

Ser cargosa

No hay nada peor que una vecina molesta y entrometida, esas que todo el tiempo te vienen a pedir algo y tardan el devolverlo, aquellas que siempre tienen un comentario malicioso, o que llaman por teléfono a cualquier hora para preguntar pavadas. No cometas el error de meterte en casa ajena sin importar hora o día, porque a veces las personas no te dicen nada por decoro, pero cuando te vas solo piensan: “¡al fin se fue la pesada!”.