La maternidad conlleva muchas responsabilidades, pero todas se compensan con lo gratificante que es.

Llevo 25 años siendo madre, y experiencias para compartir a esta altura de mi vida me sobran. Seguro que cuando las leas te sentirás reflejada en más de una.

  1. La primera vez que nos dicen “Mamá”

¡Cómo olvidarlo! Ni bien comienzan a hilar vocales y a balbucear algunas posibles palabras, deseamos escuchar que nuestros hijos por fin nos llamen mamá. Nunca se me ocurrió grabar su voz, no sé si hubiera podido hacerlo la primera vez, pero al menos en alguna otra ocasión para tener el recuerdo vívido de su dulce voz de bebé.

  1. Del gateo a caminar

Ese deseo incontrolable de que por fin comience a caminar para luego corretear por todos lados, para mí fue inevitable. Observaba cómo se ponía de pie y luego se caía sentado sobre su trasero para volver a intentarlo una vez más, hasta que por fin lo consiguió y ¡todos festejamos con él!

  1. Su primer cumpleaños

Toda la familia reunida para festejar el primer añito de vida del peque. Tanto aprendizaje para él como para mí, sustos, impotencia ante sus malestares, noches en vela, días de cansancio, pero tanto amor para recibir y para dar que por instantes da la sensación de que el corazón se expande.

  1. El primer Día de la Madre

Antes siempre nos tocaba felicitar a nuestra mamá y a otras mujeres. Pero llegó el momento en que por fin nuestro pequeño con un abrazo nos dijo: ¡Feliz día mamá! Y nos deshicimos de amor por él.

  1. Las vacaciones

Qué placer cuando podemos tomar vacaciones en familia y tenemos todo el tiempo para dedicar a nuestro hijo. Disfrutar de lo que más nos gusta y ver cómo se divierte viviendo nuevas experiencias y grabando recuerdos inmemorables para el resto de nuestras vidas.

  1. Las navidades y reyes

Esa carita de alegría cuando veía los regalos en el árbol de Navidad o sobre los zapatos en Reyes. Y las mil y una preguntas al estilo “¿cómo puede ser que Papá Noel venga a dejar todo esto y yo nunca lo vea?”

  1. Cada logro, su graduación, los actos en el cole…

Tantos momentos inolvidables, entrañables y únicos (porque no vuelven). La vida es así y todo tiene un tiempo de ser. Por eso, ser consciente de ello nos da lo oportunidad de vivirlo intensamente sin perdernos de nada.

Y para ti, ¿qué momentos reflejan lo lindo que es ser mamá?