Tengo un problema con mi hija más pequeña, tiene un carácter espantoso. Ante cualquier cosita que uno le dice enseguida se enoja, ¡y de qué manera! Por fortuna sus enojos son pasajeros y al poco tiempo vuelve a ser la misma de siempre.

Pensando en cómo calmarla porque a veces -entre nosotras- es insoportable, se me ocurrieron algunas maneras muy efectivas de hacerlo que también aconsejan los pediatras. ¡Ven que te cuento!

Dale un abrazo

Es muy simple, un bonito abrazo puede ser todo lo que necesitas para que tu hijo se calme. Eso sí, todo dependerá de lo enojado que esté. La primera reacción que tendrá es empujarte hacia atrás pero no le hagas caso, vuelve a acercarte lo más rápido que puedas y vence su resistencia. Acompaña el abrazo con un sonido de arrullo, verás que tu pequeño se calmará.

Pon música

La música calma a las fieras, eso dicen. Pues bien, si tu hijo tiene un ataque de ira lo ideal es que lo lleves a una habitación aparte y le pongas un poco de música clásica. Si no tienes un CD a mano, en Internet podrás encontrar miles de temas para escuchar online.

Hazlo reír

Esto para mí es lo más efectivo, hacer algo gracioso y que tu hijo se ría entre lágrimas es una forma válida para que se le pase el enojo. Además ¡los dos terminarán riendo a carcajadas!

Respirar profundo

La respiración profunda se puede usar para muchas cosas, desde el control de la ira hasta para eliminar el estrés. Lo que tienes que hacer es mirarlo a los ojos y pedirle que respire profundo contigo, que inhale por la nariz y exhale por la boca hasta “desinflar sus pulmones” por completo. Enséñale a mantener la calma ante cualquier situación y verás que pronto lo hará por su cuenta.

Soplar burbujas

Cuando tu hijo se enoja, una forma muy efectiva de evitar que esto prospere es distrayéndolo con alguna actividad que sea de su agrado. Disimuladamente, pasa por donde está él con todo su enojo y sopla algunas burbujas como para llamar su atención, pero sin que se evidencie que tu intención es que te vea. Verás que en segundos se olvidará porqué está enojado y querrá soplar burbujas contigo.

Hazle un masaje

Frotar su espalda es una buena manera de tranquilizar al niño y hacerle saber que tú estás allí para cuando lo necesita. Ten en cuenta que no es necesario frotar muy duro, más bien tendría que ser una especie de caricia que lo ayude a calmarse poco a poco.

¿No es genial todo lo que se puede hacer para calmar a un niño enojado? Seguro tú tienes más ideas en mente de cómo calmar a tu pequeño, pues nadie mejor que una mamá para conocer a su bebé, ¿no es verdad?