Si eres mamá, sabes que las palabras hieren igual o mucho más que los golpes. Basta con que recuerdes alguna frase que te dijo tu madre cuando eras niña, como por ejemplo: “mejor no hubieras nacido”, “quítate de mí vista, no te quiero ver”….

Está bien, la adolescencia es una etapa difícil en la que tu hijo se revela, pero no caigas en su juego de rebeldía porque lo que harás será herirlo.

¿Qué frases debes dejar de decirle a tu hijo o hija si ya tiene más de 12 años o está cerca de comenzar la adolescencia?

“Por si no lo sabes, el dinero no crece en los árboles”

Las cosas cuestan, y tu hijo necesita saberlo desde pequeño. Lo conveniente es que le enseñes a administrar su dinero. Que si le das para que compre, se divierta con sus amigos o para sus necesidades personales, no lo despilfarre a la primera. Enséñale que el dinero así como llega, fácil se va si no se destina de forma inteligente. Incluso, podrías crearle una cuenta de ahorros en algún banco para que no gaste toda su mesada.

“Cuando yo tenía tu edad, ya sabía…”

Este tipo de frases ya perdieron vigencia porque la educación en valores y disciplina positiva que inculcas ahora no es la misma que hace 20 o 30 años. Lo ideal será hablar de buena forma con tu hijo y hacerle entender que todo lo que aprenda le servirá para toda la vida.

“Deja de llamar la atención”

Escucha y observa detenidamente lo que tu hijo quiere decirte. Si sigues usando estas frases, bloquearás por completo la posibilidad de exponer sus razones o argumentos. Conversa con él o ella con tranquilidad y hazle saber que cualquier problema o inconveniente que tenga, tú estarás siempre a su lado para ayudarle.

“¿Estás preocupada? No tienes por qué estarlo”

Cuando no tomas en serio los motivos que angustian o ponen triste a tu hijo adolescente, lo haces sentir inferior. Cuando los niños ya cumplen 12 años, su expectativa de la vida es diferente porque quieren actuar como adultos, pero no tienen esa experiencia. Por eso como mamá, deberás tener paciencia para entenderlo.

“Mejor no hubieras nacido”

¡Mamita, por favor! No digas palabras de las que luego te vas a arrepentir. El amor verdadero lo conociste cuando tu hijo nació, por lo tanto sabes que tu amor hacia él es real. Es fácil decirlas al tener que “soportar” sus cambios de humor, gritos y rebeldía; pero no cuestiones esta etapa. Cuando se tranquilice, pregúntale qué le sucede.

“Si yo tuviera tu edad”

¡ERROR! Ten consciencia de que ya no la tienes y que el tiempo NO da marcha atrás. Deja que viva su vida y mantente a su lado para guiarlo por el camino correcto, corregirlo y apoyarlo cuando sea necesario.

“¿Qué será de tu futuro si sigues así?”

Si eres su madre, ¿quién es su mejor ejemplo? Tú. Insiste en serlo para él, la mejor referencia de ser una buena persona, tener un buen trabajo o tirarse al agua para emprender un negocio eres tú.

Es vital que le enseñes la importancia de prepararse, pero sin inculcarles miedo para evitar que se sientan que viven en un mundo de riesgos, que si no son cautelosos tendrán solo fracasos. Guíalo y enséñale que con trabajo y dedicación se abrirá camino para triunfar.

Un último consejo: Toma en cuenta que este tipo de frases no solamente aplica para los niños mayores de 12 años, sino también de cualquier edad, pues en algún momento entrarán en la adolescencia.