Puede que lo tomes como el capricho de turno de tu pequeño, sin embargo cuando te enteres de todo lo que un perro puede aportarle, ¡cambiarás de idea!

De pequeña vivía en un sitio con un terreno muy grande, porque detrás del negocio de mis padres estaba la casa familiar, y necesitábamos muchos perros para cuidar de todo eso, tanto como seis ovejero alemán.

Esa época quedó grabada en mi memoria, tengo fotos con ellos y recuerdo sus peludos cuerpos y su ternura. Pero esos animales me han dado mucho más y te lo cuento para que les des la oportunidad a tus hijos de recibir cosas como estas…

Es parte de la educación en valores

La responsabilidad es un valor que se adquiere y si tu niño te pide tener un perro, es porque ya está capacitado para que puedas explicarle acerca de los cuidados que necesita y que implica el tenerlo. Tu hijo, en la medida de sus posibilidades y de acuerdo a su edad, podrá colaborar quizá sacándolo a pasear, poniéndole agua y alimento, bañándolo, etc. Todo esto lo prepara para asumir otro tipo de responsabilidades en un futuro como adulto.

Son gran compañía para practicar la lectura

Muchos niños son reacios a leer ante sus compañeros en clase, y cuando tienen un perro este les sirve de compañero ideal para leerle. De este modo practican la lectura a la vez que adquieren mayor confianza para leer en voz alta.

Ayudan a superar la angustia o depresión

Los perros y otros animales de compañía son muy utilizados en hospitales y centros terapéuticos, e incluso son recomendados como parte de algunas terapias, porque ayudan en casos en que se sufre de problemas emocionales, soledad, tristeza, duelo y otros.

Estimulan la actividad evitando el sedentarismo

En estos tiempos, en los que el mundo virtual muchas veces nos absorbe más de lo que quisiéramos, el tener una mascota con la que salir a jugar al aire libre o con la que dar un paseo, es una forma muy efectiva de mantener a los hijos alejados de las pantallas y dispositivos electrónicos, por un lapso de tiempo cada día.

Favorecen el desarrollo de las habilidades sociales

Sobre todo en los niños autistas. En estos casos, la recomendación es que el perro sea introducido en la familia cuando el niño tiene cinco años en adelante. Uno de los beneficios que ofrece tener un perro como mascota, es el desarrollo de las habilidades sociales y la interacción con otras personas.

Generan el buen humor

Tener un perro es una oportunidad para que tu niño se sienta más acompañado, se divierta y juegue, además de que pueda aprender y conocer en primera persona el amor incondicional de estos animalitos.