Ser mamá es una experiencia única… ¡en todos los sentidos! Y mientras que en todos lados alaban las bondades y bellezas de la experiencia, hay otras cosas que no son tan atractivas o glamorosas y que tienes que saber. ¡Descúbrelo!

Te puedes arrepentir

Seguro en algún momento, aunque sea por 10 segundos, te habrás arrepentido de ser mamá. Quizá esa noche que el bebé no dejaba de llorar y a la mañana siguiente tenías que levantarte temprano para una reunión importante en el trabajo, o cuando tu hijo enojado te gritó “te odio” después de una discusión.

Pero tranquila, en general el arrepentimiento no dura más que unos pocos segundos. ¡Lo peor es la culpa que sientes después por haberlo pensado!

Quizá te des cuenta que no te gustan los niños

Personalmente, después de tener a mi hijo, me di cuenta que no me gustan los niños. Gracias a Dios soy madre de un niño muy especial, muy maduro, inteligente y adorable, por lo que ser su madre ha sido un privilegio que no cambiaría por nada del mundo. Sin embargo, ¡después de él no quiero más niños!

Corres el riesgo de perder algunas amigas

Para empezar, puedes perder a esas amigas que nunca le gustaron los niños. También aquellas amigas que no tienen hijos, o las que desean tener hijos y por más que lo intentan no lo logran, pueden alejarse cuando tú empiezas a hablar todo el tiempo de lo que hace o no hace tu hijo, del colegio, de sus amiguitos, y de todas las cosas que las madres hablamos. Así que a menos que quieras perder a tus amigas, ¡trata de cambiar de tema de vez en cuando!

Puedes llegar a ver a tu hijo como a un extraño

Esto puede ser una de las cosas más difíciles que podemos enfrentar como madres, y en general se da en torno a la adolescencia. Darnos cuenta que nuestro hijo es un ser humano diferente a nosotras, único e individual, con sus propios gustos, deseos, valores y códigos morales. La buena noticia es que, si eres tolerante y lo respetas, puedes desarrollar una nueva relación con ese “extraño”, una relación mucho más rica y profunda.

Quizá descubras que no te sientes realizada

Muchas mujeres creen que se sentirán completas y realizadas una vez que tengan un hijo. Y aunque para unas pocas esto puede ser verdad, para la mayoría no lo es, ni tampoco todo el tiempo. Porque si construyes tu vida y tu identidad alrededor de tus hijos, ¿qué harás cuando crezcan, se independicen y se vayan de casa? ¿Qué harás cuando ya no ten necesiten?

Mi mejor consejo, de corazón: construye una vida aparte de la de tus hijos. ¡Créeme que te lo agradecerán!