A los hijos de los millennials me gusta llamarlos bebés 2.0, son los únicos seres humanos que apenas salen del vientre materno saben para dónde deben mirar si su mamá quiere sacarse una selfie. Son los niños que saben buscar aplicaciones en tu teléfono y saben cómo poner la cámara frontal. Creo que si les diéramos más libertades estarían programando juegos a año de nacidos.

Nosotros vivimos en un mundo efímero, donde necesitamos registrar de alguna forma lo que nos pasa e instantáneamente compartirlos con los demás. Es algo así como que si no está en las redes no existe.

Sin embargo, nuestros hijos, ahijados o sobrinos no tienen por qué verse expuestos. De hecho, aunque tengamos nuestra privacidad al máximo, nadie nos asegura que esas imágenes puedan filtrarse y afectar de alguna forma la vida de los pequeños. Con esto no te digo que dejes de tomarle fotografías sino que tengas ciertos resguardos a la hora de hacerlo con el fin de proteger el bienestar del niño.

#1 Imágenes donde se ve su centro educativo

Seguramente creas que no hay ningún lugar más seguro que la escuela de tu hijo, pero lamentablemente el mundo es realmente aterrador y quizá por dar esa información en las redes sociales convierte la escuela de tu hijo en un blanco fácil para ubicarlo.

#2 Fotos con otros niños

Todos los padres tienen distintas posturas sobre compartir la vida de sus hijos en internet, así que cuando quieras publicar una foto de tu hijo con sus amigos, sería mejor si pides el consentimiento de los padres para que no haya problemas.

#3 Fotos desnudos

Sí lo sé, los bebes desnudos son la cosa más tierna que hay pero no todos lo vemos de la misma forma. Si la foto que tomaste puede ser usada por tener contenido sexual o sugestivo no la uses, por el bien de tu hijo.

#4 Imágenes en las que se sepa su nombre completo

Intenta obviar las fotos en las que tiene prendas que dicen su nombre, en su reporte escolar, en el equipo deportivo o en pie de la imagen que vas a subir. Con esto te asegurarás un poco más de privacidad en la vida de todos.

#5 No publiques nada que tu hijo no quiera que sea público

Todo lo que haga a ti te encantará y te darán muchísimas ganas de publicarlo para que todos compartan tu felicidad. Sin embargo, para un niño eso puede ser embarazoso, puede ser una foto poco estilizada o quizá puede ser algo que quiere que se mantenga en privado. Respeta eso porque luego es él quien debe enfrentarse a las consecuencias de esas imágenes.

La próxima vez que vayas a subir una foto de tus niños a internet piénsalo dos veces, por su seguridad y por tu tranquilidad. ¡Ayuda a otros padres a que vea esto!