Si estás atravesando un momento difícil, lo normal es que te invada la tristeza y que no tengas ganas de realizar ni siquiera las tareas más simples. En un primer momento podría decirse que es “saludable” que des rienda suelta a tu dolor y a tu frustración pero si mantienes esta conducta en el tiempo tus pensamientos serán cada vez más pesimistas y la inactividad se apoderará de ti, haciendo que caigas en un círculo vicioso del que te resultará muy difícil salir. Para sentirte mejor, reúne tus fuerzas y pon en práctica estas 5 formas de combatir el desánimo y la depresión.

No esperes a que te vengan las ganas

Cuando te invade el desánimo desaparecen las ganas de hacer cualquier cosa y probablemente te quedas en tu casa, pensando una y otra vez sobre lo que te provoca la tristeza. Ten en cuenta que si continúas en ese estado durante mucho tiempo la inactividad se apoderará de ti y comenzarás a aislarte peligrosamente. No esperes a que te vengan las ganas nuevamente, haz acopio de todas tus fuerzas y comienza por algo pequeño. Date un buen baño que te relaje o cámbiate de ropa, aunque no tengas pensado salir. Comienza a dar paseos cortos con alguien con quien te sientas a gusto y poco a poco comenzarás a realizar actividades que realmente te gratifiquen.

Expresa lo que sientes a los demás

Si bien cuando estás triste resulta muy difícil relacionarse con los demás, expresar lo que sientes y piensas aliviará tu aflicción y el desánimo. Ello te permitirá tener otra visión de tu problema, ya que cuando estás con depresión todos tus pensamientos son negativos. Además, es importante que le indiques a tus seres queridos cómo pueden hacerte sentir mejor, ya que de otro modo pueden actuar erróneamente y aumentar tu desánimo. El apoyo de los demás es uno de los remedios más efectivos para mejorar tu situación.

Busca la luz

Hay muchos estudios que han demostrado que la falta de luz causa depresión. Es por ello que para combatir tu desánimo deberías intentar exponerte a la luz del día tanto como sea posible. Busca un libro y siéntate al sol durante un rato o aprovecha a hacer las compras en la mañana o en las primeras horas de la tarde y verás cómo gradualmente vas recuperando la energía.

Comienza a realizar ciertas actividades físicas

La actividad física aumenta los niveles de endorfinas (las hormonas responsables de brindarte la sensación de bienestar) por lo que debes hacer el esfuerzo de ponerte unas zapatillas deportivas y caminar, aunque sea un rato. Comienza paulatinamente y a medida que te vayas poniendo en forma, mejorará tu ánimo, recuperarás poco a poco la energía y tendrás más herramientas para combatir el desánimo y la depresión.

Aprende a meditar

Si aprendes a meditar lograrás que tu mente quede en silencio, interrumpirás el diálogo interno y obtendrás una sensación de serenidad y bienestar. Si comienzas a practicar habitualmente la meditación lograrás una calma mental que no obtendrás por otro método y recurrirás cada vez menos a la repetición de pensamientos negativos u obsesivos. También te permitirá cambiar el enfoque con el que percibes tus problemas y podrás encontrar una solución más creativa para superarlos. Si no sabes cómo hacerlo, hay muchos recursos en línea que te enseñarán la técnica adecuada. Si lo has intentado todo y el problema persiste, no dudes en buscar ayuda profesional.