La culpa es una de esas emociones que corroen toda nuestra estructura emocional: nos paraliza, nos tortura y nos baja la autoestima. Y lo que es peor aún, ¡no podemos hacer casi nada al respecto! Lo hecho, hecho está, y aunque siempre podemos tratar de reparar el daño o disculparnos, no podemos cambiar el pasado y deshacer lo que sea que hayamos hecho.

Para que esta emoción no afecte de manera desproporcionada tu vida, esto es lo que puedes hacer para dejar de sentirte culpable.

  1. Descubre la causa real de tu sentimiento de culpa

Muchas veces no podemos dejar de sentirnos culpables, ¡pero no hacemos nada para remediarlo! En estos casos, lo que debes hacer es analizar en profundidad de dónde viene ese sentimiento de culpa, y por qué no has hecho nada para enmendarlo.

  1. Lleva un diario

Nunca me voy a cansar de alabar las bondades de llevar un diario. Para mí ha sido la diferencia entre llevar una vida en piloto automático y llevar una vida con sentido; incluso un antídoto para la depresión, la ansiedad y la desesperación. ¡Y funciona muy bien también para trabajar a fondo los sentimientos de culpa!

  1. Ve a un retiro espiritual

Si la culpa está afectando tanto tu vida que tus relaciones, tu trabajo y tu día a día se están resintiendo, quizás sea hora de tomarte un descanso e ir a un retiro espiritual donde puedas estar a solas y reconciliarte contigo mismo.

  1. Repara tus errores

Si bien es cierto que no todo se puede arreglar, hacer algo práctico por tratar de reparar tus errores ayudará a disminuir el sentimiento de culpa y resarcirá, de alguna manera, a quien sea que sientas que has afectado.

  1. Recuerda que todo pasa por algo

Esta es una de esas cosas que más nos cuesta aceptar, pero cuando lo hacemos nos libera: todo pasa por algo. Quizás te sientes culpable por haberle hablado de mala manera a tu madre, pero en realidad tu madre NECESITABA que alguien le hablara así para cambiar su punto de vista y alcanzar un nuevo nivel de entendimiento. Sé que esta explicación puede parecer una justificación mediocre a nuestros errores y malas actitudes, pero si tienes en cuenta que todo lo que no nos mata nos fortalece, entenderás que a veces todos necesitamos situaciones de contraste para crecer y aprender.

Así que analiza tu situación particular y pon en práctica estas estrategias para dejar de sentirte culpable.