El ritmo que habitualmente llevamos en nuestra rutina diaria es tan alto que hace que a veces tengamos la sensación de que nuestra memoria ha empeorado. Esto suele ocurrir cuando tenemos demasiadas cosas en la cabeza y nos vamos olvidando de lo que teníamos que haber hecho previamente.

Por todo ello, conviene de vez en cuando ejercitar nuestra memoria. Sí, se puede ejercitar para mejorarla y aumentarla. ¿Cómo? Pues hay diferentes hobbies y actividades que nos pueden ayudar en esta tarea. Tomen nota:

1- Tocar un instrumento: No se pueden imaginar lo útil y beneficioso que es aprender a tocar un instrumento. Interpretar música ayuda a desarrollar la creatividad, las capacidades analíticas, el lenguaje, las matemáticas, las habilidades motoras finas y más. Tocar instrumentos musicales ayuda a fortalecer el cuerpo calloso, que conecta los hemisferios del cerebro, mediante la creación de conexiones. Un cuerpo calloso fortalecido ayuda a mejorar las habilidades ejecutoras, la memoria, la resolución de problemas y el funcionamiento del cerebro en general, sin importar la edad.

2- Aprender un idioma: No solo es útil para nuestro futuro a nivel profesional, sino también para nuestra memoria. Diversos estudios han demostrado que las personas bilingües son mejores a la hora de resolver problemas que aquellas personas que hablan únicamente un idioma. Aprender un idioma nuevo permite que tu cerebro realice mejor las tareas demandantes. Esto incluye habilidades ejecutoras básicas, como planear o resolver problemas.

3- Leer: Está más que demostrado que la lectura es uno de los grandes amigos para nuestro cerebro y la memoria una de sus grandes beneficiadas. Cualquier género literario es bueno, desde una novela o libro de poemas, hasta una crónica de sucesos del periódico. La lectura nos ayuda a incrementar nuestro vocabulario a pasos agigantados.

4- Meditación o yoga: Gracias a este tipo de actividades, las personas se conectan con ellas mismas y encuentran un equilibrio espiritual y emocional, una calma que el cerebro capta a la perfección. Es más, según los expertos la meditación cobró relevancia para las personas ambiciosas porque se demostró científicamente que podemos controlar nuestras ondas cerebrales y sentir lo que queramos sentir, cuando queramos hacerlo. Esto significa que podemos sentirnos más poderosos antes de una negociación, más confiados antes de pedir un aumento, o más convincentes durante una llamada de ventas.