A veces son un verdadero dolor de cabeza, son la persona que más te puede irritar y con la que más discutes pero, ¿qué sería de nosotros sin ellos? Todo aquél que tenga hermanos entenderá esta relación de amor odio que hay entre ambos. Para los que piensen que no es así, a continuación les dejamos 12 ventajas de tener un hermano.

¿Quién te va a cuidar si no es él?

Aunque haya momentos en los que pensemos que les damos igual, siempre están pendientes de nosotros. Una sola mirada en una situación incómoda será suficiente para hacerle saber que tiene que rescatarte.

¿Más confianza? Imposible

Nadie te conoce como lo hacen ellos, es imposible mentirles. Lo mejor es que sabes que no te van a juzgar, pase lo que pase

Eventos familiares, mejor con ellos

En ocasiones tenemos compromisos de este tipo que no nos apetecen nada, pero sabemos que al menos con ellos tendremos una vía de escape. Cuando las conversaciones en la mesa se vuelven aburridas, solo tienes que girarte y buscar a tu cómplice para que te saque otro tema sobre el que hablar.

Si encima es mayor que tú…

Los hermanos y hermanas mayores siempre tienen la respuesta para todo. Como seguro que han pasado por lo mismo que nosotros, saben cómo motivarte para que aquello que parecía un mundo se convierta en un mero trámite.

El eterno debate

Tu novio o novia nunca será lo suficientemente bueno para ti según ellos, a veces esto puede llegar a ser motivo de discusión pero a la larga te das cuenta de que saben lo que te conviene, nadie mejor que ellos para darte una opinión objetiva.

Siempre dispuestos a ayudarte

Por mucha rabia que les dé jamás te dejarán tirado. Sea la hora que sea y estén haciendo lo que estén haciendo, nunca te negarán su ayuda si de verdad la necesitas.

Las broncas entre los dos

Esto es así, si pasa algo en la casa mientras los padres están fuera el regaño se divide cuando vuelvan. Es una especie de código entre hermanos, no se puede dejar al otro sólo ante el peligro.

Sus amigos son tus amigos

Con ellos siempre tienes un plan B, si todo falla un viernes por la noche sabes que siempre puedes salir con él y sus amigos, que además es de lo más divertido.

Un buen recurso en momentos de pereza

Cuando estás en el sofá tirado y te apetece algo de la cocina sabes que con un grito bastará para que te traigan eso que quieres.

Momentos de bajón

Al conocerte tan bien, no hay nadie como ellos para hacerte reír cuando más lo necesitas.

Problemas con los padres

Ellos saben cómo hacer para quitarle hierro al asunto cuando tus padres te regañan, sirven de mucha ayuda en esos momentos.

Para qué nos vamos a engañar…

Fueron tu mayor diversión cuando eras pequeño, en esas tardes eternas en las que “pelearte” con él era el mejor plan.