Quejarse no trae nada bueno a tu vida, al contrario, te puede enfermar a nivel físico y emocional.

Esto lo saben bien los creadores del proyecto Complaint Restraint que invita a las personas a dejar de quejarse por un mes. Thierry Blancpain y Pieter Pelgrims descubrieron que las personas que participaron en su prueba reportaron estar más felices y vivir una vida más positiva.   El proyecto señala que no es malo quejarse, pero hacerlo por cosas pequeñas, que en realidad no importan, sí lo es.  

Lo que ganas al dejar de quejarte

  1. Te sientes más contenta y optimista
  2. No te sientes agotada
  3. Cambias la forma de comunicarte con los demás y mejoras tus relaciones sociales
  4. Rompes círculos viciosos
  5. Te enfocas en la solución del problema
  6. Disminuyes la ansiedad
  7. Evitas el dolor de estómago
  8. Tu piel se limpia de imperfecciones
  9. Evitas el mal aliento
  10. Tienes menos dolores de cabeza

¿Cómo lograrlo?

 Para dejar de quejarse por un mes tienes que tomar en cuenta lo siguiente:

  1. Define primero qué es una queja para ti, qué tipo de quejas consideras negativas y quieres eliminar.
  2. Evita las personas o conversaciones de queja. No te rodees de lo que intentas evitar y tampoco te dejes llevar buscando la aprobación de los demás.
  3. Convierte las quejas negativas en sugerencias positivas. En lugar de una queja puedes sugerir una acción, un cambio, una solución.
  4. Cambia el “tengo que” por el “puedo”, “voy a”, como si fuera un logro.
  5. Acepta el suceso como es y pasa a otra cosa. 

Empieza un día a la vez y verás que dejar de quejarse por un mes será algo muy sencillo. ¡Nunca es tarde para empezar!